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Cambiar de Hábitos para Volverte Productivo

Existe una diferencia entre estar ocupado y ser productivo. El estar ocupado no necesariamente significa que estés siendo productivo. El ser productivo se inclina más a la energía que aplicamos en las actividades, el control de nuestras emociones y los hábitos que tenemos.

Para poder lograr mayor productividad, tenés que tener claro que las actividades IMPORTANTES son las que te acercan cada vez más a tus metas y objetivos que te has propuesto, mientras tanto lo URGENTE son actividades que te toman mucho tiempo y no te acercan a lo que querés. ¿Adónde estoy enfocando mi energía y esfuerzo?

Algunas de las conclusiones quizás sean de sentido común, pero lastimosamente en la práctica lo que menos aplicamos en nuestra vida es el sentido común y por esa razón batallamos con ser más productivos.

Para lograr mayor productividad debés actuar conscientemente de CIERTA manera para lograr los cambios que deseás.

1.- EVALUÁ TUS HÁBITOS. Revisá la calidad de tu descanso, alimentación, ejercicios, hora de levantarte, si desayunás o no, si almorzás o no; detalles como estos, son importantes para que el día sea mejor aprovechado y ser más productivo.

Tratá de comenzar tu día comiendo saludable; podría ser con una buena cantidad de frutas variadas. Comer comida chatarra te mantendrá poco alerta y con bajo rendimiento. También incluí algo de ejercicio.

Hacé todo lo posible de crear el hábito de dormir en horarios establecidos. Estudios indican que las mejores horas para dormir son de 10:00 pm a 5:00 am o en algunos casos hasta las 6:00 am.

2.- SELECCIONÁ TUS PRIORIDADES. Debés enfocarte en realizar una sola tarea a la vez para terminarla bien y en el tiempo correcto. Hacer múltiples tareas nos lleva a estar saltando de una a otra, regresar de nuevo a la primera y al final no terminar ninguna. Debés tener claro tu visión para ordenar prioridades.

Para ayudarte a conocer bien tus prioridades, podés planear la noche anterior lo que vas a hacer el día siguiente. Muchas veces no podés dormir por estar pensando en lo que vas a hacer el día siguiente, interrumpiendo tu sueño e iniciando de forma improductiva el día.

Hay que tener presente en dedicarle esfuerzo a las cosas que son importantes en tu vida, siendo eficaz y eficiente, o sea, saber qué es lo que debés hacer y hacerlo de la mejor manera y rápida. No tiene sentido el estar volviéndose experto en algo que no te va a aportar nada a tu vida.

3.- CONCENTRATE. Una regla importante para lograr ser más productivo es saber controlar todo lo que te interrumpa y desvíe la atención de alcanzar tus objetivos. Debés ser activo con lo importante y pasivo con las distracciones. Tomá en cuenta que con tareas y esfuerzos bien enfocados, el 20% de esos esfuerzos producirán el 80% de tus resultados.

Es importante que hagás un examen consciente y sincero sobre la cantidad de horas al día que perdés en el chat del teléfono, hablando con personas y temas no tan importantes para el momento, viendo televisión, recibir visitas, entre otros. Te sorprenderás de los resultados.

Casi 4 horas al día se desperdician en estas actividades y muchas de ellas las podés hacer en otras horas. Multiplicá esas 4 horas por cada día de la semana y luego mirá lo que representa eso en años… ¡Es impresionante la conclusión!

4.- COMÉ FUERA DEL LUGAR DE TRABAJO. Es necesario que te des un respiro y te relajés unos 10 minutos después de 2 ó 3 horas de trabajo continuo. Podés aprovechar tu hora de almuerzo para comer fuera de tu zona de trabajo, sea que comprés o llevés tu propia comida.

Salir a caminar hacia el lugar donde vas a comer, te ayudará a recargar energías y aclarar la mente para la siguiente jornada de trabajo.

Para hacer más efectivo este tiempo, tenés que ir con la mente enfocada en relajarte, y no sentirte culpable por hacerlo. Desconectate por un momento de esa tarea en la que estás trabajando, y al regresar seguramente verás las cosas más claras.

5.- DEJAR PARA MÁS TARDE. Muchas veces decidimos empezar a hacer las cosas más sencillas (suelen ser menos importantes) y dejamos lo más importante para después. Lo malo es que ese después puede no llegar en el día y nos frustramos al darnos cuenta que no fuimos productivos y quizás muy perfeccionistas.

Al iniciar el día, nuestra voluntad y energía están en su punto más alto. Aprovechá ese momento para hacer lo más importante, antes que perdás el impulso.

Si sos muy perfeccionista, te darás cuenta que pasás más tiempo del necesario en algunas tareas, dejás las cosas para después, esperando ese momento “perfecto” el cual no llega y perdés de vista lo grande por ver lo pequeño. ¡El momento perfecto es ahora!

6.- TOMÁ LA DECISIÓN. Esto puede parecerte muy obvio, pero es importante recalcarte que tenés que entregarte al 100% con la decisión de ser más productivo. Sin una decisión determinada y firme, hagás lo que hagás no te llevará hacia donde querés. Viví una vida profesional “ocupado y productivo” y no solamente “ocupado”.

Es muy importante que no veas tu pasado y que no te culpés por lo improductivo que has sido hasta ahora. Tampoco te comparés con los demás pensando que ellos son mejores que vos; recordá que la diferencia está en hacer las cosas de CIERTO modo, con hábitos buenos y prósperos.

Tomar la decisión de cambiar es la mitad de la batalla. Desafiate y tomá los retos con valor y fe. Tus resultados de trabajo, salud, crecimiento personal y espiritual, siempre serán producto de tus hábitos y creencias. ¡Lo bueno es que podés cambiar!

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